FLORENCIA “SIEMPRE PAGA”

FLORENCIA “SIEMPRE PAGA”

Será la belleza del lugar, la calidad del pesquero, la calidez de su gente, lo que nos atrae de este lugar, ya que en menos un año organizamos con Jorge Espasandin  cinco viajes de pesca a Puerto Piracua , en la localidad de Florencia bien al norte de la provincia de Santa Fe. En esta ocasión acompañados por su hijo, Esteban de 12 años de edad.

Después de recorrer los veinte y algún kilómetros de camino de tierra que separan a la cuidad del el rio Paraná, no alojamos como siempre, en la formidables Cabañas “El Lolo”, las mejores en el mejor lugar.

Como los días ya son largos y calurosos, temprano alrededor de las 7 horas ya estábamos navegando con Luis, nuestro guía, hacia el primer pesquero, un lugar conocido en la región como “ la bombonera “, muy cerca de la cuidad de Empedrado, provincia de Corrientes.

Nuestro objetivo de pesca, y alertados por los pescadores amigos que allí había, era el gran toro del Paraná, el imponente surubí. La modalidad a usar para pescar: el trolling, que nos es una de las forma de pescar para nosotros más entretenida, pero debido a la gran cantidad de embarcaciones que había en el lugar, la pesca de espera con carnada viva se hacía imposible.

Luego de unas cuantas pasadas sin éxito y viendo que cada vez llegaban más lanchas al lugar  (llegue a contar  26), Luis decidió cambiar de pesquero.  Solo nos movimos unos mil metros dejando a “la bombonera“ detrás de una pequeña isla.

Fue ahí y después de un par de pasadas, donde Esteban clava algo, que arqueo su caña espectacularmente y no salto, todos gritamos: - suru !!! .  Con su corta edad pero gran experiencia lo empezó a traer lentamente con la vara de la caña bien arriba, hasta que en un momento su reel Abu García 6500 cargado con multifilamento para resistir 80 libras, rompió el freno, era imposible poder frenar al pez que estaba al final de la línea poniendo el dedo en el carretel del reel, ya que este solo podía juntar la line pero no frenar las constantes intenciones de escape del pez.

En todas las excursiones de pesca que hicimos en cabañas “ El Lolo “, siempre tuvimos los mejores guías de la zona, pero esta vez Luis nos sorprendió, guantes en mano y con una experiencia y paciencia, para mi hasta ahí desconocida, empezó a juntar la línea con la mano, mientras Esteban recogía con su Abu roto. Tranquilamente Luis iba trayendo la línea, mientras a nosotros la ansiedad para ver lo que realmente había al final de ella nos mataba. Luego de 15 largos minutos, coleo en la superficie del agua a escasos 2 metros de la lancha un gran surubí.

Cuando logramos subirlo a la lancha la alegría era doblemente grande, por la forma de haberlo capturado y por el tamaño del Toro, alrededor de los 42 kilogramos, un magnifico ejemplar. Después de las fotos pertinentes para plasmar el gran momento, lo devolvimos, para que pueda seguir procreando y poblando nuestro depredado Paraná.

Solo era las 10 de la mañana del primer día de pesca y nuestro objetivo ya había sido cumplido y con creces.  Pero el tiempo y las probabilidades de obtener otra captura similar nos hizo continuar haciendo trolling en el mismo lugar y no  decidirnos a empezar con nuestra modalidad preferida: el baitcast.

Seguimos pasando por los mismo lugares donde Esteban  “pincho” el suru , hasta que un lugar muy cerca la anterior la chicharra de mi reel suena y la caña Okuma se dobla prácticamente haciendo una U, - otro,  grita Luis !!!, acelerando la lancha para asegurar el “clavado “. Lentamente y sin demasiado trabajo lo fui  recogiendo la línea, siempre con la barra bien arriba y el multi de 50 libras bien tenso, al venir clavado de la boca, es poca la resistencia que presenta el pez, pero la sensación que se siente es inolvidable. Una vez que Luis lo sube a la embarcación y lo pude ver sentí un gran alivio, otro suru de unos 37 kg, otra vez fotos y a su hábitat: el majestuoso Paraná.

Con todas las expectativas cumplidas y llegando al medio día, con un sol abrazador, lo mejor era ir a la lugar de reunión de todas las lanchas de las cabañas para almorzar y hacer amigos, ahí tuvimos la suerte de conocer a gente de Termas de Rio Hondo, entre ellos Eduardo Logarzo, entablando una amistad que al día de hoy continua.

Unos sabrosos matambres a la parrilla de almuerzo, una sobre mesa de cuentos, anécdotas y otra vez al rio, esta vez a realizar la forma de pesca que nos apasiona, el baitcast,  modalidad la que  Jorge nos pasa el trapo a todos. El objetivo era los grandes  dorados del norte santafecino.

Empezamos a derivar golpeando la costa sur de rio, y como era de esperar, Jorge empezó a obtener sucesivos ataques, seguidos de capturas. El resultado: dorados de entre 5 y 7 kg. Todos devueltos.

Así termino un inmejorable día de pesca, un renovador baño, una excita cena y a dormir esperando que el segundo y último día, sea mejor que el anterior, cosa que iba a ser muy difícil de superar.

Y así fue, Jorge y Esteban obtuvieron innumerables capturas de excelentes dorados, en mi caso recién al atardecer pude “pinchar” uno, en un día en que parecía ( como en muchas otras ocasiones ) en que iba a hacer “sapo “ o sea 0 capturas.

 

Otro día perfecto y otra noche para el recuerdo, disfrutando de la grata compañía y amabilidad que nos brindan siempre que vamos el grupo de personas que forman parte de  Cabañas “ El Lolo “. Lugar donde seguro en el 2014, regresaremos.

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