La municipalidad de Frontera le niega la indemnización a trabajador gravemente enfermo

La municipalidad de Frontera le niega la indemnización a trabajador gravemente enfermo

El trabajador sufre de obesidad mórbida, EPOC y sufrió una quebradura de cadera. Estuvo al borde de la muerte y enfrenta graves dificultades económicas, pero el municipio de Frontera se niega a indemnizarlo como marca la ley. 


 

Un trabajador de la municipalidad de Frontera enfrenta una dura y cruda realidad. Además de su precaria salud, la municipalidad de Frontera hace dos años que no cumple con la obligación que tiene de indemnizarlo como marca la ley, y hoy apenas sobrevive esperando una respuesta que no llega. 

Esta persona de 54 años trabajó durante 13 años y 10 meses en la municipalidad de Frontera como planta permanente de la misma, hasta que sus padecimientos de salud lo obligaron a pedir licencia por enfermedad. 

En primer término se sometió a una intervención quirúrgica gástrica para intentar combatir su obesidad mórbida, pero las cosas se complicaron, debido a que sufre EPOC, y terminó con una grave complicación de su salud que casi paga con su vida. 

Cundo se estaba recuperando de ese cuadro, luego de varios días de internación, sufrió un accidente dentro de la clínica Regional y se quebró la cadera, lo cual, sumado a su precario estado general, lo dejaron casi un año en cama hasta que logró volver a ponerse de pie. 

Durante ese tiempo siguió cobrando sus haberes, desde 2014 hasta el año 2016, dado que poseía una licencia por enfermedad. 

Sin embargo, ya con la nueva gestión que encabeza Victoria Civalero, se iniciaron los tramites para jubilar a este trabajador, y el informe médico correspondiente determinó una invalidez del 77 %, por lo cual recibió el beneficio jubilatorio de la caja de la provincia de Santa Fe.  

Hasta este punto era todo normal, siguiendo los procesos legales y administrativos correspondientes. Pero la cuestión se complicó cuando el trabajador intentó hacer efectivo el pago de la indemnización que marca la Ley N° 9286 (estatuto de empleados municipales de Santa Fe), donde hace referencia a “indemnización por incapacidad inculposa”.

Según esta ley vigente en Santa Fe, todos los trabajadores municipales tienen derecho a una indemnización cuando el retiro o jubilación sea por motivos involuntarios, como lo fue este caso, por una enfermedad. 

Siguiendo con esta ley, al trabajador le corresponde: un sueldo por año trabajado, durante los primeros diez años que prestó servicio en el municipio, y por los tres años restante, un sueldo y medio por año, teniendo en cuenta que trabajó 13 años y 10 meses en la municipalidad de Frontera. 

Cuando esta persona se presentó a reclamar sus derechos, nunca fue atendido por las autoridades municipales de Frontera, incluso siendo casi ignorado cuando fue citado, haciéndolo esperar horas a pesar de sus problemas de salud. 

Al ver que no se cumplía con la ley, en primer término se asesoró con un abogado y las negociaciones parecían avanzar. Sin embargo, las promesas del Secretario de Gobierno de Frontera, Diego Seghezzi, nunca prosperaron. Incluso, desde el municipio acercaron una propuesta al trabajador para pagar en cuotas y sin intereses el monto de la indemnización, la cual fue aceptada, pero finalmente nunca se concretó a pesar de los reclamos. 

Hoy el incumplimiento de la municipalidad de Frontera se encuentra en una etapa judicial y el reclamo de la demanda es por 303.667 pesos, debido a intereses y otras costas judiciales, que por no responder en su momento ahora deberá pagar el municipio. El monto de la indemnización en primer momento era de unos 150.000 pesos. 

Más allá de la judialización y los mayores costos que deberá asumir el municipio por no cumplir con lo que marca la ley, al parecer por falta de fondos, detrás de este reclamo hay una persona que enfrenta graves problemas de salud. Lucha contra una obesidad mórbida y el EPOC, además que prácticamente no puede caminar. 

Dejar abandonada a una persona, en una situación desesperante como esta, tiene mucho que ver con la falta de ética y sensibilidad de la clase política que hoy gobierna Frontera, donde las dificultades económicas son enormes, pero injustamente parece que al ajuste lo pagan quienes más dificultades padecen. 

 

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