Violento robo sigue sin esclarecerse y casi sin novedades

Violento robo sigue sin esclarecerse y casi sin novedades

En enero de 2018 una mujer sufrió un violento asalto que la dejó internada varios días. Seis meses después casi que no hay avances y el temor sigue latente.  


 

Corrían los últimos días de enero del corriente año, cuando una mujer fue abordada, cuando entraba a su casa, por otras dos mujeres, las cuales le propinaron una fuerte golpiza para robarle. Incluso la amenazaron de que iba a venir un hombre a violarla si no le entregaba todo lo que tenía, y luego la rociaron con alcohol mientras le decían que la iban a prender fuego. La mujer necesitó varios días de internación para recuperarse. 

 

Luego de seis meses, la investigación que se encuentra en manos de la Fiscal Leonor Failla, prácticamente no muestra avances y la victima vive con un gran temor por lo ocurrido y también por no saber quiénes fueron las autoras de este aberrante y violento asalto. 

Según la información recabada por este medio, la justicia espera la llegada de algunas pericias y también cuestiones relacionadas con uno de los celulares robados. Pero por el momento no hay mayores avances y la causa está en foja “cero”, cuya cuestión atemoriza a la víctima, que todavía intenta recuperarse del trauma sufrido. 

 

Vale la pena recordad que el hecho ocurrió la noche del sábado 27 de enero del corriente año, a las 23:30 horas aproximadamente, cuando asaltaron de modo violento a Liliana Sandez.

El hecho fue llevado a cabo por dos mujeres, una de ellas era quien amenazaba a Liliana y la otra le pegaba, y ambas le decían que si no le daban la plata iban a llamar a un supuesto pelado, que estaba afuera, para que la viole.

Todo el suceso ocurrió con mucha violencia. La propietaria del lugar la ataron en el baño y la rociaron con alcohol. Por estos hechos, terminó en una clínica de la ciudad.

 

La victima sufrió fractura de cráneo, fisuras en las costillas y golpes en todo el cuerpo. 

Las dos ladronas se llevaron dinero, unas carteras y el celular de Liliana; y hay que destacar que mientras el hecho ocurría, la madre de la víctima se encontraba en la vivienda, pero no escuchó lo que sucedía.

 

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