Por vender marihuana lo condenaron a terminar la escuela primaria

Por vender marihuana lo condenaron a terminar la escuela primaria

Las reglas de conducta impuestas a un condenado incluyen la obligación de inscribirse en la escuela primaria y dar cuenta de su asistencia a clases.


 

Juan Ramón Córdoba, un vecino de Tío Pujio, de 37 años, fue condenado a 3 años de prisión en suspenso por lo que hoy recuperó la libertad. Se lo acusó de vender marihuana en aquella localidad donde tenía su último domicilio. La jueza le impuso además la obligación de completar sus estudios primarios.

 

Venta de marihuana

Los hechos ocurrieron entre octubre de 2016 y abril de 2018, cuando Córdoba, conocido como “Pantriste”, fue allanado por la Fuerza Policial Antinarcotráfico en su casa de Juan Manuel de Rosas al 400. Tenía en su poder un envoltorio con 3,2 gramos de marihuana y previamente se había hecho un control positivo cuando le vendió, por 50 pesos, a un joven de 21 años, una dosis de la misma sustancia.

 

Es padre de 7 hijos y consume marihuana desde los 10 años, según manifestó. Dijo además que habitualmente la cocina de su casa era el lugar de venta.

 

Pena mínima

El fiscal Francisco Marquez pidió la pena mínima prevista para este delito, de 4 años, por lo que el abogado defensor Jorge Bustos, pidió la inconstitucionalidad de esa pena y pidió 3 años de prisión. Además solicitó que esa pena fuera condicional porque el acusado carece de antecedentes penales.La jueza Eve Flores asignó la pena pedida por la defensa por lo que hoy mismo recuperó su libertad. Sin embargo al momento de la condena la magistrada le explicó lo siguiente: “sos condenado, estas en libertad y te tenes que portar como dice la juez sino perdes la condición de libertad y cumplís lo que te queda de condena en la cárcel”.

 

Reglas de conducta

 

Le impuso las reglas de conducta habituales en estos casos y además la obligación de hacer la escuela primaria, es decir aprender a leer y escribir, más las operaciones matemáticas básicas.

Córdoba dentro de 10 días tiene que corroborar en la Cámara del Crimen que se inscribió a la escuela primaria y tiene que ir dando cuenta de la asistencia a clases.

 

El fiscal Marquez además, ya fuera de la audiencia, le dijo que recuerde que está en libertad para ir a trabajar de lo que sepa hacer, no para vender drogas, si vende drogas vuelve a la cárcel y va a entrar en un circuito complicado.

 

 

Patricia Gatti

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